¿Tienes un Restaurante y crees que vendes comida? Puede que estés equivocado...
- Estudio CKS

- 10 jun 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 19 jun 2025
Actualizada, junio 2025
Sí, suena exagerado. Pero antes de levantar la ceja, lee un poco más.

En muchos negocios gastronómicos, toda la comunicación gira en torno al producto. Fotos de platos, descripciones tentadoras, ingredientes de estación. Y claro, hace sentido: si tienes un restaurante, lo primero que se piensa es en vender comida.
Pero… ¿eso es realmente lo único que estás ofreciendo?
La gastronomía es mucho más que un plato bien servido. Es un servicio. Y como todo servicio, lo que cuenta no es solo lo que se entrega, sino cómo se entrega. Porque la experiencia de comer en un restaurante empieza mucho antes del primer bocado, y sigue mucho después de la cuenta.
Comida hay en todos lados. Experiencias, no tanto.
Puedes tener el mejor menú de la ciudad. Pero si la atención es fría, la reserva es un caos o la carta está en un PDF ilegible… es probable que el recuerdo que se lleve ese cliente no tenga sabor a comida casera ni aroma a café. Eso es lo que hace diferente a un restaurante de un supermercado: el servicio.
Y si vamos más allá, todo servicio tiene ciertas características que lo hacen único:
Es intangible. No se puede tocar ni guardar para después.
Es simultáneo. Se produce y se consume en el momento.
Es variable. Cada experiencia es distinta.
Caduca. Si no se brinda en el momento justo, se pierde.
Entonces, ¿Qué significa hacer marketing de un servicio?
Significa dejar de pensar solo en mostrar platos y empezar a pensar en diseñar experiencias.
Significa entender que la atención al cliente no es un extra: es parte del producto.
Significa que un cliente satisfecho puede volver, pero uno sorprendido puede recomendarte.
Algunas ideas simples que hacen la diferencia:
Diseñar una atención cálida y profesional (online y presencial).
Hacer más fácil reservar, pedir o consultar.
Conocer a tus clientes, escucharlos, recordar sus preferencias.
Resolver problemas con empatía.
Estar en los detalles. Siempre.
Las personas hacen la diferencia

En la gastronomía, el recurso más valioso no es solo la receta, ni la ubicación, ni la estética. Son las personas.
Quienes atienden. Quienes cocinan. Quienes diseñan cada punto de contacto con el cliente.
Y sí: también quienes se sientan a la mesa. Porque sin ellos, nada de esto tiene sentido.




