• Estudio CKS

Como empezar tu negocio independiente (y no morir en el intento)



Cuando vas a comprar un café, la transacción suele ser sencilla: haces tu pedido, pagas y esperas que te sirvan la orden; ¡así de sencillo! Sin embargo, si eres el propietario del negocio, resultado final del proceso es más complejo que la experiencia del consumidor. Incluye varios factores, desde la compra de los granos de café, el empleado que prepara el café, la taza y demás – todos los elementos vinieron de diferentes lugares y terminaron juntos como resultado de un plan premeditado. Y esto es sólo una parte de foto, como se suele decir.

Antes de vender tu primer café (por así decirlo), hay un mundo de planificación previa que debes llevar a cabo antes de poner tu negocio en marcha. Ya sea que recién estés comenzando a crear tu página web o estés en el medio del proceso de llevar a la realidad tu idea de negocio, hemos creado una completa guía con todas las tareas que debes a realizar antes de poner tu emprendimiento a rodar.

Toma nota de los 14 pasos a seguir para iniciar con éxito tu propio negocio:

01. Define tus metas y objetivos


Como con cualquier proyecto que comienza, tu negocio nace de una idea inicial que va evolucionando hasta que se convierte en acciones. Lo primero que debes preguntarte es: “¿qué es lo que quiero lograr?”. Es sumamente importante definir los objetivos desde el principio y revisarlos a menudo, ya que recordar tus metas iniciales a mitad del camino puede ayudarte a volver a tu centro en caso de desvío.También es importante ser creativo y ambicioso, al tiempo que conservas una visión general práctica y realista. ¿Suena duro? Bueno, lo es. Con demasiada frecuencia, las pequeñas empresas establecen objetivos elevados y poco realistas que se traducen en un objetivo fallido, inversores decepcionados o una combinación de ambos. Es imprescindible ver todo con perspectiva para darse cuenta de que algunos de esos objetivos poco realistas, aunque geniales, pueden obviarse si se quiere avanzar con el negocios. Por tanto, piensa en objetivos razonables y alcanzables que te darán un punto de partida sólido y con vistas de éxito.

02. Haz un análisis de mercado


Investigar el mercado al que apuntas medio es requisito indispensable para comenzar un negocio. Aunque pueda sonar aburrido, seguramente tienes un interés genuino en el mercado, por lo que el proceso de análisis puede ser más divertido y educativo de lo que piensas. Aprende todo lo que puedas sobre la industria antes de lanzarte a la acción. Tome cursos, lee libros, escucha entrevistas o atiende a charlas con personas influyentes. Haz de esto tu prioridad. Cuanto más sepas sobre tu mercado objetivo, más seguro te sentirás del potencial de tu negocio.

Una vez que conozcas tu mercado, el siguiente paso importante es familiarizarse con algo casi más importante: tu cliente. En este punto, ya debería tener una idea de cómo es tu mercado objetivo, pero es hora de hacer una inmersión profunda y empezar a entender quienes lo conforman y cómo se comportan. Desde el análisis general del comportamiento del cliente hasta la investigación más específica de tu mercado, hay muchas cosas que puedes empezar a aprender mucho sobre las personas con las que que interactuarás incluso antes del lanzamiento oficial.

No queremos ser aguafiestas, pero a menos que tu idea de su negocio sea súper original y única, alguien, en algún lugar, probablemente ya esté haciendo lo mismo que tú, o algo muy similar. La clave está en conocer a tu competencia y ver cómo funcionan. Si estás ofreciendo un servicio aparentemente idéntico, hay una gran posibilidad de los clientes se decanten por quien lleve más tiempo en el negocio. Sin embargo, ser nuevo puede jugar a tu favor. Piensa que te será más fácil adaptarte al mercado y a las nuevas tendencias, ofreciendo servicios más actualizados y adaptados que tus competidores centrados en sus servicios de toda la vida y con más dificultad para salir de la zona de confort.

03. Habla (y habla) sobre ello


Vas a tener que hablar mucho cuando comiences tu negocio, y eso es algo bueno. Incluso antes de ponerlo en marcha debes comenzar a hablar sobre lo que se viene. Decir en voz alta lo que estás planeando no solo lo hace más real, sino que también puede motivarte a no posponer las tareas apremiantes. Esta es también un gran modo de aprendizaje para ti. Al decírselo a los demás, obtendrás comentarios valiosos sobre detalles que podías haber pasado por alto. Te sorprenderá saber la cantidad de posibles oportunidades comerciales ocultas que solo se revelarán si hablas de tu idea de negocio con amigos, colegas o familiares.

Hablar implica que vienes preparado. Dos son los elementos cruciales de esta etapa. El primero es tu plan de negocios. Una vez que hayas fijado tus objetivos y visualizado lo que deseas lograr con tu incipiente negocio, deberás armar un plan de negocios que lo resuma todo. El segundo es perfeccionar el famoso “discurso de ascensor” (“Elevator Pitch, en inglés). Debes vender tu marca en un discurso breve, inteligente y atractivo, como si se lo tuvieras que vender a alguien en un ascensor, desde la planta baja al tercer piso (1 minuto!).

04. Pon a prueba tu idea


Ningún emprendedor pone su negocio en el mercado sin antes testearlo. Un pequeño error puede marcar la diferencia entre un lanzamiento estelar y uno desastroso. Es tu responsabilidad evitar la segunda posibilidad. Independientemente de si ofreces un servicio o un producto, ponlo a prueba con tus amigos y conocidos con el fin de hacerte una idea de cómo será la experiencia para tu futuro cliente. Anota todo, pide opiniones y tómalas en cuenta al aplicar cambios para mejorar tus servicio y conseguir que la experiencia sea más placentera.

05. Ponte al día con las formalidades administrativas